Habitantes de Santa Rosa Jáuregui mantienen cerrada una de las vialidades más importantes del país para exigir solución al desabasto de agua que padecen desde hace años.
La tensión continúa creciendo en Querétaro luego de que habitantes de distintas comunidades de Santa Rosa Jáuregui mantuvieran bloqueada por más de 24 horas la carretera federal 57, una de las vías más importantes y transitadas de México. Los manifestantes aseguran estar cansados de promesas incumplidas y exigen una solución definitiva al grave problema de desabasto de agua potable que enfrentan desde hace varios años.
El bloqueo permanece a la altura del kilómetro 34 y es encabezado por vecinos de comunidades como La Versolilla, Jofrito, Jofre y La Gotera. Los inconformes denuncian que desde hace aproximadamente cuatro meses dejaron de recibir agua de manera regular, situación que agravó aún más las deficiencias que ya padecían desde hace al menos cuatro años bajo un sistema de tandeo que consideran insuficiente e ineficaz.
Los habitantes señalaron que actualmente dependen únicamente de pipas para abastecerse de agua, lo que ha complicado sus actividades diarias y generado molestia entre las familias afectadas. Además, acusaron que el problema empeoró presuntamente tras la operación de un pozo destinado exclusivamente para beneficiar a una sola comunidad, dejando a otras localidades con menor suministro.
Aunque personal de la Secretaría de Gobierno de Querétaro acudió al lugar para intentar negociar con los manifestantes, éstos se negaron a liberar la vialidad y advirtieron que no se retirarán hasta que el titular de la Comisión Estatal de Agua se presente personalmente y garantice una solución concreta.
El cierre ha provocado severas afectaciones para miles de automovilistas, transportistas y viajeros que diariamente utilizan esta carretera para conectar el centro y norte del país. Las largas filas y retrasos se extendieron durante horas, generando caos vehicular en la zona.
Ante la situación, la Guardia Nacional recomendó utilizar rutas alternas como la carretera San Miguel de Allende–Buenavista y la carretera libre Querétaro–San Luis Potosí, mientras continúan las negociaciones entre autoridades y habitantes inconformes.
